“…En el caso de la ciencia, el tacto necesario sólo puede desarrollarse mediante una participación directa (donde “participación” significa cosas diferentes para diferentes individuos), o, si tal participación directa no puede lograse, o no parece deseable, ese tacto puede desarrollarse partiendo del estudio de los pasados episodios de la historia del tema. Teniendo en cuenta su grande y difícil complejidad, estos episodios deben ser abordados con el cariño de un novelista por los caracteres [personajes] y por el detalle, o con el gusto del chismoso por el escándalo y las sorpresas; deben ser abordados con una visión profunda de la función positiva tanto de la fuerza como de la debilidad, de la inteligencia como de la estupidez, del amor a la verdad como de la voluntad de engañar, de la modestia como del orgullo, más que con los crudos y risiblemente inadecuados instrumentos del lógico. Pues nadie puede decir en términos abstractos, sin prestar atención a idiosincrasias de persona y circunstancia, qué es lo que precisamente condujo al progreso en el pasado, y nadie puede decir qué intentos tendrán éxito en el futuro.” (p. 14)
Paul Karl Feyerabend
Feyerabend fue uno de los filósofos de la ciencia más críticos del racionalismo absoluto y de algunos de los supuestos básicos del conocimiento científico (por ejemplo: el método). A su obra se la suele tipificar como “anarquismo epistemológico”. Creo que una de sus cualidades es cuestionar nuestros prejuicios o suspuestos epistemológicos para estimular una reflexión más profunda sobre ellos. Sus trabajos más citados son: “Contra el método” y “La ciencia en una sociedad libre”. El párrafo superior fue tomado del Prefacio de la primera.
Feyerabend, Paul Karl. 1984. Contra el método: esquema de una teoría anarquista del conocimiento. S.l.: Ediciones Orbis.